Soy usuaria fiel de Google. Tengo cuenta de correo en Gmail; no chateo por MSN – puajj - sino por Google Talk; organizo mi agenda con Google Calendar y hasta tengo un teléfono con Android. Ni hablar del buscador y Google Maps. Fan total. Por eso, cuando se lanzó Google+ no tardé demasiado en ver de qué se trataba.
Para quienes no saben bien de qué hablo, Google+ es una nueva red social que pretende, en principio, destronar a Facebook. La idea es básicamente la misma que la de cualquier otra red social: ofrecer un lugar para compartir cosas – fotos, videos, enlaces, comentarios, etc. – con nuestros contactos. Sin embargo, Google+ tiene algunas particularidades. La diferencia más importante respecto de sus competidores es la posibilidad de organizar nuestros contactos en “círculos”, para así tener la posibilidad de elegir con quiénes compartir ciertas cosas y con quiénes no.
Más allá de otras diferencias y similitudes técnicas – estéticamente, Google+ es mucho más “minimalista” que otras redes -, me puse a pensar en qué utilidad podría tener para el trabajo de los traductores y otros profesionales de la comunicación.
¿Les confieso algo? No encontré grandes beneficios. La posibilidad de organizar los contactos en “círculos” puede resultar bastante útil, sí. En general, a nuestros familiares o amigos les importa muy poco leer sobre tarifas o sobre reglas ortográficas. Y hay que ser sinceros: en la vida no somos todos amigos. No obstante, puede ocurrir que dentro de un mismo círculo – “Colegas”, supongamos – me interese compartir algo con diez o quince personas, no con todas. En ese caso, caería indefectiblemente en la necesidad de utilizar los mensajes privados. Nada nuevo bajo el sol…
El chat de Google+ es el mismo que el que viene integrado a Gmail, por lo que acá tampoco hay nada nuevo. Yo lo uso bastante, aunque siempre con la limitación de tener sólo a aquellos contactos que también utilizan Gmail. Para el resto, el MSN sigue siendo el mensajero instantáneo más masivo. Mal que nos pese a muchos.
Otra cosa que se puede hacer en Google+ es publicar nuestros intereses (o sparks). Uno puede ir agregando temáticas que le interesen y la red le propone enlaces con noticias y novedades relacionadas con ese tema. Con sólo presionar un botón, uno puede compartir ese enlace con toda su red o con un determinado círculo de contactos.
Quizás lo más destacable de Google+ - y lo más aplicable a la tarea de los traductores – sea la función Hangout, que permite comunicarnos en videoconferencia con varias personas a la vez. Hay que decirlo: funciona de mil maravillas. Incluso muchas personas han utilizado esta función desde sus netbooks, que son más limitadas en hardware que otras máquinas, y han destacado su excelente performance. Desde el punto de vista práctico y profesional, quizás esta función sea la más interesante de Google+ para nosotros, los traductores. Tener la posibilidad de comunicarnos en videoconferencia con colegas o clientes, de manera rápida y eficaz, es una característica destacable de esta nueva red social.
Y no puedo olvidarme de algo que todo usuario de Google considera un plus: la integración de los servicios y herramientas, tanto en la computadora como en el teléfono. En este sentido, tener nuestra red de contactos en Google+ y no en otra red social podría eventualmente traducirse en un beneficio desde lo práctico y organizativo. Podría… aún es demasiado pronto para sentenciarlo.
En definitiva, mis primeros días como usuaria de Google+ me dejaron un sabor agridulce: mi corazón me dice que le ponga fichas, pero mi razón y el día a día aún no le han encontrado la vuelta. Veremos cómo sigue la historia.
Aquí les dejo el video oficial de presentación de Google+: