nav-left cat-right
cat-right

Traductores: por qué es fundamental tener un perfil en LinkedIn

Soy una convencida de que todo profesional que se precie debe tener un perfil en LinkedIn. Así de simple y directo.

LinkedIn cumple todos los requisitos para ser considerada una red social, pero con el rasgo distintivo de estar orientada a los profesionales y, por lo tanto, ofrecerle a sus usuarios algo más que la posibilidad de compartir fotos o dejar comentarios en muros. Básicamente, se trata de una “ventana al mundo profesional”, un lugar donde todos los profesionales del mundo se unen para compartir intereses comunes, debatir, buscar empleo o simplemente darse a conocer.

Si estás buscando empleo, o eres un traductor independiente a la caza de nuevos clientes, LinkedIn es una herramienta sumamente útil y valiosa. Primero, porque es gratis, y qué mejor que poder venderse a uno mismo sin tener que pagar un centavo. Y segundo, porque, tal como sostienen hace tiempo los especialistas en Recursos Humanos, las redes de contactos son mucho más efectivas para conseguir trabajo que las postulaciones en portales de empleos o el envío masivo de currículos.

A modo de modesto ejemplo, tengo mi cuenta de LinkedIn hace ya un tiempo largo, y debo decir que no sólo me permitió armar una red de contactos impresionante, sino también compartir ideas, asistir a eventos de capacitación, darme a conocer como profesional y hasta conseguir nuevos clientes.

¿Vale la pena entonces armar un perfil en LinkedIn? ¡Por supuesto! Y estos son sólo algunos de los porqués:

  • Nos permite armar un CV bien detallado, dinámico y fácil de leer. ¡Mucho mejor que ese Word aburrido y desprolijo! Además, ya no vas a tener que preocuparte por el formato, ya que viene predeterminado – es sólo completar las celdas – y no hay forma de equivocarse. Y si lo necesitamos, podemos guardarlo en la PC en formato PDF o imprimirlo.
  • Podemos agregar a nuestro perfil aplicaciones como presentaciones en diapositivas, documentos o portfolios.
  • Podemos pedir recomendaciones a nuestros contactos, ya sean clientes, colegas o jefes, actuales o antiguos. Esto proporciona un valor agregado inigualable a nuestros antecedentes laborales. Algo así como las viejas referencias, pero con más onda.
  • Podemos crear nuestro CV en varios idiomas.
  • Podemos crear y/o participar en grupos de discusión afines a nuestros intereses. Esto es fundamental: participar en los grupos nos da mucha visibilidad. Cuando algún miembro del grupo necesite un traductor, ¿de quién se va a acordar? ¡Adivinen!
  • Podemos buscar y/u ofrecer empleo. Vale decirlo: las empresas más importantes del mundo ya no buscan empleados por medio de portales de empleo, sino a través de redes sociales o directamente googleando.
  • Podemos sincronizar nuestra cuenta de LinkedIn con nuestras cuentas de Facebook o Twitter.
  • Podemos armar la página de nuestra empresa y dar a conocer nuestros productos y servicios.
  • Podemos optimizar nuestro perfil para que aparezca más fácilmente – o mejor rankeado, como se dice en la jerga de Internet – en las búsquedas en Google.

Y hay decenas de otras razones, pero te dejo que las descubras vos mismo y después me cuentes tu experiencia.

¡Mucha suerte!

Leave a Reply